Tras las huellas de los glaciares: Andes 2016

Publicado lunes, 21 de enero 2019

21 de febrero de 2016: estamos en el Parque Nacional Torres del Paine, en Chile, buscando el lugar exacto desde donde Alberto Maria De Agostini, el explorador salesiano que trabajó en la Patagonia y en la Tierra del Fuego durante más de medio siglo (de 1910 a 1960), hizo su fotografía de los famosos picos. 

Temprano por la mañana ensillamos los caballos y rápidamente llegamos al borde del bosque, a unos 750 metros sobre el nivel del mar. Llevando uno de los caballos cargado con las mochilas, llegamos al paso con todo el equipo necesario. Aquí el viento es muy fuerte y sigo solo por la cresta hasta la cima. Coloco el trípode y la cámara, no sin dificultad, ya que las ráfagas superan los 120 kilómetros por hora, hace mucho frío y tengo las manos entumecidas. El momento de hacer la foto es, como siempre, emocionante: aprovecho un rayo de sol para exponer la plancha e inmediatamente después me doy cuenta de que, al igual que en la foto histórica, los picos de una montaña a la izquierda de la toma están cubiertos por las nubes. 

El 20 de marzo se nos unirá el equipo de investigadores del Departamento de Ingeniería de la Universidad La Sapienza de Roma y los glaciólogos del Departamento de Ciencias de la Tierra de la Universidad Estatal de Milán para llevar a cabo las actividades científicas previstas.

Mientras tanto, nuestro próximo objetivo es el Parque Nacional Los Glaciares, en Argentina, donde se realizará el trabajo más importante de toda la expedición.

Aquí decidimos comenzar con el glaciar Upsala, el segundo más grande de Argentina, que De Agostini también fotografió en aquella época. Una vez que se llega al punto en el que el explorador decidió sacar la foto, la vista sobre el valle es impresionante. Es una cuenca de 90 km de largo y 10 km de ancho, y cuando se compara con las imágenes históricas, supone un gran desaliento ver cómo un valle tan grande se ha vaciado completamente de hielo en poco más de 80 años.

En los días siguientes continúa el trabajo de repetición de las fotos históricas del glaciar Ameghino (también en este caso el retroceso es considerable: donde antes había una larga lengua blanca ahora hay un valle de escombros y una laguna de por lo menos cuatro kilómetros de largo que llega hasta el frente actual).

En la zona de El Chaltén, en las míticas montañas del Fitz Roy y del Cerro Torre, el primer objetivo fotográfico es la cima del Cerro Polo, desde la que intento repetir la panorámica de De Agostini que retrata todo el skyline del Fitz Roy desde una posición frontal. Desde la cima empiezo a buscar el punto exacto desde el que se tomaron las fotos históricas, con éstas en la mano, y me cuesta varios intentos encontrarlo. De la comparación entre la imagen histórica se desprende que la parte final del glaciar Blanco ha perdido varios cientos de metros. 

Luego repito las fotografías históricas de De Agostini también desde la Loma de las Pizarras y el Mirador Maestri, con impresionantes vistas del Cerro Torre: el glaciar Torre ha retrocedido dramáticamente de frente y ha perdido muchísimo espesor.

El 18 de marzo nos reunimos con el equipo de ingenieros y geólogos italianos en Chile para luego continuar hacia el glaciar Exploradores, donde realizaremos actividades científicas y de modelado de los frentes glaciares en 3D, cruciales para el estudio de las consecuencias del cambio climático.

Texto de Parallelozero tomado libremente de: «Cuadernos de viaje de Fabiano Ventura © 2009 - 2018»