La planta hidroeléctrica que limpia el río

Jueves, 20 octubre 2016

“La práctica común de utilizar el río como un vertedero a cielo abierto lo había transformado de recurso para la economía local a problema medioambiental”

Una idea restauró el río

La agonía del Río Samala se interrumpió cuando la planta de El Canadá comenzó a desempeñar una tarea inusual pero esencial para una central hidroeléctrica: la de purificador.

“El agua del río se filtra antes a través de una malla gruesa que bloquea objetos y escoria de gran tamaño, después por un segundo dispositivo que interviene sobre los residuos más pequeños.”

Los residuos recuperados por nuestra planta se separan y se reciclan: el plástico se reutiliza, mientras que los residuo que pueden ser quemados se convierten en combustible para las plantas industriales.

Las centrales hidroeléctricas garantizan una mayor productividad si el agua que utilizan no contenga detritos. Limpiar el río de residuos utilizando las plantas de El Canadá (46 MW) y Montecristo (13 MW) ha significado el aumento de su eficiencia y al mismo tiempo iniciar una trayectoria ambiental que trae beneficios a toda la población.

La idea aplicada en Guatemala expresa una manera de entender la innovación en 360° en la que una solución que permite mejorar las actividades relacionadas con el negocio mientras también ofrece un servicio adicional para purificar el agua y así contribuir a la consecución de uno de los Objetivos de desarrollo sostenibles de la ONU.