Maximum Temperatus, Paolo Venturini desafía el imposible

Publicado Miércoles, 16 de agosto 2017

“La temperatura del suelo era más de 80 grados y el viento soplaba a 60 km / h. Caminé 75 kilómetros en menos de 12 horas, perdiendo casi 5 kilos.”

– Paolo Venturini

El desafío en el desierto: Maximum Temperatus

Inicialmente Paolo Venturini debería haber recorrido la distancia de una maratonista tradicional de 42 km y 195 metros, pero se aventuró hasta el límite de 50 km. "A pesar del calor me sentí bastante bien de nuevo - nos dice en esta entrevista - por lo que junto con el equipo decidimos ir al pueblo más cercano, Shafi Abad, cubriendo un total de 75 kilómetros." Durante su aventura fue constantemente asistido por dos médicos, un deportista y un especializado en primeros auxilios, que controlaron y registraron periódicamente su estado físico, en particular, la temperatura corporal, la presión y el consumo de agua.

“"Maximum Temperatus" es el nombre de la nueva aventura de Paolo Venturini, que significa "temperatura máxima". El objetivo? Cruzar el lugar más caliente en el mundo.”

El entrenamiento atlético

Correr con temperaturas por encima de 50 grados, el cuerpo humano entra en una fase de estrés extremo. "Hasta 41-42 grados todavía puede enfriarse a través de la transpiración cutánea - dice Venturini - pero con un calor tan fuerte normalmente se podrían producir posibles daños reversibles e irreversibles, especialmente en el cerebro."

En vista del desafío iraní, el atleta se sometió a una preparación muy dura. Los entrenamientos tivieron lugar en una habitación herméticamente serrada, donde dos convectores calentaban el ambiente hasta 56 ° C: "Iba corriendo en una cinta de correr para acostumbrarme a las temperaturas del desierto. Posteriormente pasé a utilizar la criosauna, un aparato especial a 140 grados bajo cero, lo que permite una recuperación mucho más rápida después del ejercicio. El desafío en el desierto de Lut no fue un reto contra el tiempo, pero fue una aventura para aprender hasta dónde soy capaz de llegar físicamente en un entorno tan hostil ".

“Toda la aventura fue acompañada de una investigación médica y científica, durante la cual Venturini y su equipo han recogido muchos datos sobre cómo funciona el cuerpo humano en ciertos contextos.”

Juntos a EGP al descubrimiento del mundo

La colaboración entre Paolo Venturini y Enel Green Power continua desde hace muchos años.  En 2014, dentro de la aventura "Máximum Quota", el ultra maratonista subió corriendo el volcán Chimborazo en Ecuador, cuyo pico se considera el punto más distante del centro de la Tierra. Un desafío histórico que nadie ha tratado de abordar, pero terminó antes de lo previsto: "Tuve que renunciar a 5.580 metros debido a una tormenta de nieve y la temperatura bajó a 25 grados bajo cero. Venía del nivel del mar, corriendo  sin la aclimatación a la altitud, sin tomar medicamentos contra el mal de altura y sin tomar oxígeno artificial. En cuatro días recorrí 244 kilometros, de los cuales casi la mitad estaban a más de tres mil metros de altitud, pero por desgracia me vi obligado a pararme a unos 800 metros de la cumbre ".

“En el pasado Paolo Venturini ha recorrido 70 km en la Valle de la Muerte en Nevada, a una temperatura de más de 50 grados Celsius. La asociación con EGP también lo llevó a las zonas más remotas y desconocidas de Australia.”

Siempre junto a EGP, Venturini produció varios episodios del programa  titulado "Running Scenery" que cuenta sobre los lugares más espectaculares del planeta desde el punto de vista de un corredor. "Cada episodio es un viaje-aventura donde con mis piernas paso por lugares fascinantes. Hasta la fecha ya hemos visitado cuatro parques nacionales italianos, desde los Dolomitas del Friuli al Delta del Po, del Apenino Tosco-Emiliano hasta el parque nacional del Golfo de Orosei y el Gennargentu en Cerdeña".

Los próximos desafíos

Las dos últimas producciones de "Running Scenery", aún no se retransmitieron, llevaron Paolo Venturini en New England (Estados Unidos) entre New Hampshire, Vermont, Massachusetts y Maine, y en la isla de Gran Canaria, en las zonas más desconocidas y inaccesibles del archipiélago.  "Enel Green Power siempre demostró una especial sensibilidad hacia estos logros deportivos - concluye Venturini - Creo que es el hilo que une mi experiencia con la de EGP: ambos tratamos de superar nuestras limitaciones para lograr objetivos a veces impensables, una búsqueda constante de energía en el máximo respeto por la naturaleza y el medio ambiente".