Marianna, la “reina” de Cerro Pabellón: les voy a contar mi vida en Marte

Miércoles, 19 abril 2017

“Nunca olvidaré mi primer día en el sitio de construcción . Era como estar en Marte, sin nada alrededor y sin contactos con el mundo exterior. Fue hermoso y surrealista al mismo tiempo.”

– Marianna Zeppieri

Una casa en el desierto

En el curso de su vida y su carrera, Marianna vivió en las montañas más de una vez. Exploró la mayor parte de los picos italianos y descubrió las montañas de Nepal, pero nunca había llegado a 4500 metros de altitud, donde el cuerpo reacciona de manera impredecible.

"Subimos sin realizar etapas intermedias, por tanto, sin permitir al cuerpo de acostumbrarse a ciertas alturas. El impacto fue muy fuerte y me acuerdo que la primera noche fue imposible dormir, por lo que junto con otros colegas, decidimos volver a elevaciones menores a recuperarse". Con el tiempo, el cuerpo se acostumbró y Cerro Pabellón se convertió en un hogar agradable para todos los que participaron en el proyecto.

Única mujer permanente en el sitio de construcción, Marianna tuvo que enfrentar un entorno laboral que sigue siendo dominada por los hombres. "Los grupos involucrados trabajaron siempre en gran armonía y, a pesar de encontrar nos limitamos a 4500 metros de altura sin contactos con el mundo exterior, todo funcionó de maravilla. También estaba conmigo la compañera de trabajo Valentina Rapisarda, salida de Italia en varias ocasiones para darnos apoyo, pero nunca nos sentimos fuera de lugar. Los colegas, italianas y chilenas, fueron muy abiertos y disponibiles".

“En Cerro Pabellón no hay teléfonos y el la conexión a Internet es precaria. Nos encontramos inspeccionar la planta a bordo del jeep sin saber lo que estaba ocurriendo en el resto del mundo.”

– Marianna Zeppieri

31 de marzo 2017 :el día que no vamos a olvidar nunca

Después de casi dos años de trabajo, el 31 de marzo la planta produció finalmente el primero kWh de energía: "En la experiencia laboral anterior nunca fue testigo de primera mano de la puesta en marcha de una planta. En Cerro Pabellón fue diferente: todos estábamos esperando, cansados pero satisfechos después de todo ese trabajo detrás. Con el tiempo oí commissioning leader Simone Villani gritando de emoción y vi la planta que empezaba a producir energía. Era casi como ver el nacimiento de una vida".

Puede parecer extraño, pero en ese momento la inmensa alegría se mezcla con un poco de melancolía: "Todos estábamos muy contentos de haber completado un gran trabajo, pero también nos dimos cuenta de que era un capítulo de nuestras vidas ahora concluido. Fue un momento muy emotivo que nunca olvidaré".

“Ahora que comenzaron las operaciones, la planta de Cerro Pabellón será capaz de producir alrededor de 340 GWh por año, lo cual es suficiente para satisfacer las necesidades energéticas de más de 165 mil familias en Chile.”

Por Marianna llegó el momento de seguir adelante y comenzar una nueva aventura: "En Chile tuve una experiencia inolvidable, que te marca para siempre. Ahora miro el próximo proyecto con la esperanza de descubrir otro país extranjero, pero Cerro Pabellón siempre tendrá un lugar especial en mi corazón".