EGP patrocina el proyecto "Tras las huellas de los glaciares" para presenciar el cambio climático

Publicado martes, 28 de agosto 2018

“Incluso a simple vista comparando la imagen histórica con la visión del glaciar en la actualidad, es evidente la enorme transformación del paisaje. El glaciar llegaba unos 200 metros más abajo y se situaba entre las dos enormes morrenas que también han desaparecido debido a la caída de la masa de hielo”

– Fabiano Ventura, fotógrafo medioambiental

Una vez pasado el tercer pico más alto del planeta, el equipo se dirigió hacia el oeste, hacia el Jannu, la enorme montaña de casi ocho mil metros conectada con el Kangchenjunga por una loma.  Ante la majestuosidad del Jannu, Ventura sacó otra foto, también desde el mismo lugar en el que lo hizo Sella hace poco más de un siglo. 

“Todo coincide con la fotografía antigua excepto la lengua del glaciar, que en la actualidad se encuentra a más de un kilómetro respecto a la posición de 1899. Por otra parte, comparando las fotos podemos notar que el glaciar se ha reducido en más de 200 metros dentro de sus morrenas laterales, que al tratarse de restos rocosos han permanecido más o menos en la misma posición. El resultado de la comparación es impresionante, las imágenes hablan por sí solas”

– Fabiano Ventura, fotógrafo medioambiental

Una vez finalizadas las investigaciones en el Kangchenjunga y en el Jannu, entre finales de junio y principios de julio la quinta expedición de «Tras las huellas de los glaciares» se dirigió hacia el Everest, la montaña más alta del planeta. El campo base del «techo del mundo» está situado por encima de los 5.500 metros, una altitud que hace que incluso las acciones más simples provoquen un gran cansancio.

Por esa razón, el grupo decidió no continuar más allá de los 6.000 metros tal y como se había previsto en principio, y concentrarse más bien en el siguiente objetivo, el Cho Oyu. Antes de abandonar el Everest hubo tiempo para sacar otra foto más del glaciar Rongbuk, situado en la parte norte del pico. 

“Tal y como esperábamos en la mayoría de los glaciares del Himalaya la pérdida de masa ha ocurrido en el espesor. En el centro de la lengua principal del glaciar Rongbuk se ha creado un enorme lago glaciar, consecuencia evidente del deshielo de la superficie. Estos lagos pueden suponer un peligro para las poblaciones de los valles debido a la posible rotura de las presas y a las posteriores inundaciones repentinas”

– Fabiano Ventura, fotógrafo medioambiental

Veinte kilómetros al oeste del «techo del mundo», el Cho Oyu se alza como una pirámide de roca de más de ocho mil metros. En sus faldas, el glaciar Gyarag también ha sufrido parcialmente el deshielo, creando en la parte baja del valle un lago. La zona del Cho Oyu fue muy difícil de atravesar para la expedición, lo que obligó al equipo a cambiar continuamente de planes, que además se vieron afectados por el tiempo impredecible, el escarpado terreno y por la falta de acuerdo con los operadores locales.

De todas formas, también en el Cho Oyu Fabiano y su equipo consiguieron cumplir con su misión fotográfica científica, uno de los últimos esfuerzos antes de emprender —el 29 de mayo— la vuelta hacia los frondosos valles de Nepal desde donde sale la carretera hacia Katmandu, para volver desde allí a Italia y demostrar el impacto del cambio climático «tras las huellas de los glaciares».