La energía que impulsa la transición energética

Publicado miércoles, 20 de noviembre 2019

Sostenibilidad y economía circular, ingredientes clave de esta receta

Por todo ello, el almacenamiento está experimentando un período de transición. Su uso debe gestionarse de forma gradual y específica en función de cada caso concreto, con el fin de garantizar la seguridad, la rentabilidad y la sostenibilidad del sistema.

La cuestión de la gestión del final de la vida útil será fundamental, y para ello es necesario diseñar procesos eficaces de reciclaje y aprovechamiento, realizados con la máxima transparencia. Por este motivo, ya estamos definiendo indicadores específicos de sostenibilidad en la elección de los sistemas de almacenamiento que se utilizarán en nuestras centrales, con el fin de animar a todo el sector a adoptar un enfoque «design-to-recycle» en sus productos.

También estamos estudiando la posibilidad de aprovechar las baterías utilizadas originalmente en vehículos eléctricos para su integración en centrales renovables y para prestar servicios a la red eléctrica, creando así un proceso de economía circular.

De esta línea de desarrollo nace el proyecto Melilla Second Life, seleccionado como «member initiative» por el Foro Económico Mundial (WEF), que consiste en la instalación de un sistema de almacenamiento estacionario basado en un segundo aprovechamiento de baterías de vehículos provenientes de los Nissan Leaf, con el objetivo de respaldar la estabilidad de la red.

Asimismo, podemos prever soluciones de ingeniería ecológica para el almacenamiento del futuro, que estamos explorando con un compromiso en primera persona, colaborando con excelentes proveedores.

Las próximas instalaciones innovadoras que probaremos en nuestras centrales serán un almacenamiento térmico desarrollado por Brenmiller, una start up israelí que ha desarrollado una solución que permite acumular energía a altas temperaturas gracias a rocas aplastadas, capaces de almacenar energía en forma de calor, y dos centrales de almacenamiento de larga duración, una basada en baterías de flujo y otra en baterías de litio en estado sólido, integradas en centrales fotovoltaicas que se instalarán próximamente en Mallorca (Baleares).

En los tres casos, nuestro equipo de innovación está colaborando con los proveedores para que sus soluciones respondan de la mejor manera posible a las necesidades de la transición energética y con el objetivo de preparar el uso de estas nuevas tecnologías para aumentar la competitividad de Enel en los próximos años.