Bloomberg: en 2050 la energía provendrá del sol, el viento y las centrales de almacenamiento

Publicado viernes, 12 de julio 2019

“Los costes de los módulos fotovoltaicos, los aerogeneradores y las baterías seguirán disminuyendo. Para 2030, la energía generada o almacenada por estas tres tecnologías sustituirá a la electricidad generada por las centrales de carbón o gas en casi todo el mundo.”

– Matthias Kimmel, analista principal de NEO 2019

La energía del mañana

En un mundo con cada vez más sed de energía, la expansión de las energías renovables es la clave para permitir un desarrollo lo más sostenible e inclusivo posible.

Y es que, además, según los datos del NEO 2019, de aquí a 2050 la demanda de energía aumentará en un 62 %, con una capacidad de producción que prácticamente se triplicará en los próximos treinta años.

En general, los analistas de Bloomberg pronostican que las inversiones en el sector energético en las próximas tres décadas alcanzarán la vertiginosa cifra de más de 13 billones de dólares, de los cuales el 77 % estará destinado a renovables, y permitirán la construcción de nueva capacidad instalada equivalente a 15.149 GW.

La fuerza del sol y del viento

A día de hoy, la electricidad producida a partir de combustibles fósiles representa aproximadamente dos tercios de la producción total.

Según el NEO 2019, dentro de 30 años la situación habrá dado un vuelco, ya que las fuentes renovables representarán por sí solas dos tercios de la energía producida en el planeta.

Los protagonistas del cambio serán la tecnología solar y eólica, pasando la primera del actual 2 % de la producción total al 22 % en 2050 y la segunda del 7 % actual al 26 % dentro de treinta años.

Desde el punto de vista económico, será el viento el que domine, con inversiones previstas de más de 5 billones de dólares. La energía solar, por su parte, contará con una inversión de 4 billones de dólares.

Además, la ampliación de casi 395 GW de nuevas centrales de almacenamiento y la gestión dinámica de la red, también posible gracias a la expansión de la movilidad eléctrica, almacenará la fuerza del sol y del viento que, según los analistas de BNEF, en algunos mercados especialmente avanzados podría cubrir alrededor del 80 % de la demanda total de energía. Más en concreto, los nuevos sistemas de almacenamiento supondrán una inversión total de 840.000 millones de dólares

“Los gobiernos deben trabajar en dos direcciones: por un lado, para garantizar que los mercados favorezcan la expansión de la energía eólica, solar y de las baterías de bajo coste y, por otro, para apoyar la investigación para que se pueda explotar a gran escala a partir de 2030”

– Seb Henbest, director del NEO de BNEF

Un mundo verde

De Europa a México, pasando por Estados Unidos y Brasil, en los próximos treinta años, las energías renovables se convertirán en la principal fuente de energía en muchos de los países del mundo, sustituyendo a los combustibles fósiles y desencadenando una renovación profunda de los mercados y las políticas de los distintos gobiernos.

Europa encabezará la transición energética ya que, según Bloomberg, tendrá una producción de energía renovable del 92 % en 2050, gracias sobre todo al aumento de los precios de los combustibles fósiles, el fuerte apoyo público y el cambio radical en el mercado energético.

“La era de las subvenciones ha llegado a su fin. Para llegar a las cifras que hemos indicado, necesitamos cambios normativos que puedan reformar los mercados de la electricidad y garantizar la remuneración adecuada para la energía solar, eólica y de las baterías.”

– Elena Giannakopoulou, responsable de economía energética de BNEF

México también atravesará toda una revolución «green» impulsada por la energía solar fotovoltaica a escala comercial, con una ampliación de 100 GW de nueva potencia instalada. Según el NEO 2019, en concreto, para el año 2050 en México la producción de energía de «carbono cero» será del 84 %, lo que resultará en una reducción de las emisiones del 76 %.

En Estados Unidos, sin embargo, en 2050 las energías renovables y las baterías producirán el 43 % de la energía total y contribuirán a reducir las emisiones de CO2 a la atmósfera en más del 54 %.

Brasil continuará en la senda de las energías renovables gracias a un mix de generación hidroeléctrica, solar y eólica que permitirá una reducción de las emisiones de más del 80 % en 2050.