Desde la innovación EGP el robot que "limpia" el sol

Miércoles, 01 marzo 2017

¿Por qué la arena es tan peligrosa?

Esto se llama soiling impact. Debido a la suciedad, la radiación solar no es detectado por el panel, que a su vez no alcanza a generar la cantidad correcta de energía, también las sombras parciales de algunas zonas durante largos períodos, y esto puede causar un mal funcionamiento y fallos. Cada región tiene diferentes problemas y mucho depende de las condiciones meteorológicas y del microclima del entorno en el que está ubicada la planta. Llegar a una solución totalmente automatizada para la limpieza de los módulos ofrece muchas ventajas.

Por ejemplo?

En primer lugar, una fuerte recuperación de la energía producida por el panel, sino también una programación precisa de las operaciones de O & M de las plantas y la gestión remota que le permite utilizar los robots en cualquier momento y en cualquier condición climática. Debido al hecho que son robots programables permiten una soiling impact aproximadamente de 90-100%. Por otra parte, además de ser muy flexibles, estas máquinas están montados directamente sobre las cuerdas de los paneles: esto permite no llenar los espacios de la planta, como haría un empleado o un vehículo adecuado para la limpieza. Entonces recordemos que cada robot es completamente independiente.

¿Qué significa?

Significa que funciona de forma totalmente independiente. Los robots son alimentados por baterías y paneles solares, pero sobre todo no necesitan agua. Esto es importante en zonas desérticas donde el agua es escasa y donde los municipios locales ponen fuertes restricciones sobre esto.

¿Se esperan nuevos desarrollos para mejorar la eficiencia de los sistemas fotovoltaicos?

El funcionamiento continuo de los robots en las plantas nos permitirá recoger datos muy útiles no sólo para mejorar la eficiencia, sino también para ampliar sus actividades. Imaginamos implementar sensores para operaciones de vigilancia más simplificadas. Y en el futuro podríamos tener robots que limpian los paneles y al mismo tiempo hacen una verdadera "Scan" para verificar el estado de salud de la planta.

¿Cómo siguen los primeros experimentos?

Estamos trabajando con proyectos piloto en nuestra planta fotovoltaica en Adrano en la provincia de Catania, el sitio histórico donde en 1981 Enel construyó la primera planta de concentración solar en el mundo. En el Laboratorio Solar de Passo Martino estamos procediendo con otras pruebas de innovación. Dentro de marzo esperamos tener máquinas que ya están en funcionamiento.

Después de las pruebas en Italia, ¿en donde "se utilizará" el robot?

Vamos a empezar con Chile, sobre todo en las plantas de Finis Terrae (160 MW) y Chañares (40 MW) que se localizan en la región de Atacama, una de la más seca del mundo. Serán dos pruebas muy difíciles, pero sabemos que el robot de limpieza PV no nos va a defraudar.