Cambio climático: la eficiencia marca la diferencia

Publicado viernes, 9 febrero 2018

“Nevadas, granizadas y tormentas obligaron a los equipos de O&M a trabajar en paisajes lunares con terrenos completamente nevados, una visibilidad limitada, viento intenso y hielo que dañaba las herramientas, la maquinaria y al personal.”

En las instalaciones canadienses de St. Lawrence, en la provincia de Terranova y Labrador, el equipo de O&M tuvo que excavar en la nieve para permitir el acceso a la valla y abrir paso para llegar a los interruptores y las subestaciones en las que poder trabajar manualmente. En el parque eólico de Castle Rock Ridge, también en Canadá, las temperaturas llegaron a rozar los -60° F (-51°C) y la nieve bloqueó los accesos al lugar y a las turbinas.

En casos extremos, eficiencia y seguridad

Los equipos de O&M canadienses respondieron a estas condiciones extremas realizando, ante todo, procedimientos definidos para garantizar la seguridad, la eficiencia y la eficacia.

Todos los miembros de los equipos deben ser conscientes de las condiciones meteorológicas, conocer las previsiones e informarse a menudo sobre cierres de carreteras y decisiones relevantes tomadas por las autoridades. Además, se han establecido límites de temperatura por debajo de los cuales es obligatorio suspender los trabajos y ponerse a cubierto.

Todos los miembros de los equipos de O&M deben respetar las reglas de comportamiento y DPI –dispositivos de protección individual– como, por ejemplo, no exponer la piel al aire para evitar congelaciones y quemaduras, además de usar el kit de supervivencia adecuado que debe estar en los vehículos (luz, agua, mantas, ...), indumentaria especial (botas, traje, abrigo, gorro, guantes, gafas de protección, ...) y soluciones químicas de bolsillo que se proporcionan para calentar las manos.