El Día de la Tierra 365 veces al año

Publicado viernes, 20 de abril 2018

“Desde 1964 hasta hoy, la producción de plástico se ha multiplicado por 20 y en los próximos 30 años se prevé que las cifras se puedan multiplicar por cuatro.”

Con estos datos y para no permitir que el problema sea irreversible, el Día de la Tierra 2018, programado para el 22 de abril, tendrá como lema «Por el fin de la contaminación del plástico».

Una decisión responsable

El 60 % del plástico que termina en los mares en la actualidad proviene de China, Filipinas, Tailandia, Indonesia y Vietnam. Pero las soluciones para reducir la contaminación producida por esas mareas de botellas y envases –que constituyen la mayoría de los plásticos que terminan en las aguas– no solo están en manos de estos países y de los productores de envases de distinto tipo.

Proteger los ríos, mares y océanos de la contaminación es una posibilidad al alcance de cada uno de nosotros y de la sociedad. Cada uno de los ciudadanos y de las comunidades puede actuar de manera responsable y tomar la iniciativa para limpiar el medio ambiente del plástico del que en la actualidad está invadido.

“Con ocasión del Día de la Tierra, en el National Geographic Festival de la Ciencia de Roma se realizará una charla con el título «¿Qué futuro tiene la Tierra?» en la que también participará el patrón de barco green Andrea Fantini.”

Limpiar los ríos innovando

Nuestra central hidroeléctrica de El Canadá, en Guatemala es uno de los ejemplos de cómo EGP realiza su trabajo diario usando las instalaciones no solo para producir energía eléctrica, sino también para contribuir al cuidado del medio ambiente y de las comunidades locales.

En los 145 km del Río Samalá, río que ha contribuido al desarrollo de la agricultura y de la economía de Guatemala, personas y empresas vierten a menudo sustancias contaminantes y plásticos. Esta triste costumbre ha transformado este río de recurso en problema medioambiental, convirtiéndolo en uno de los más contaminados del país.

“La central de EGP de El Canadá se ha convertido en una presa para esta invasión de contaminantes. La agonía del Río Samalá se interrumpió cuando nuestra central comenzó a desempeñar un papel insólito para una central hidroeléctrica: el de depuradora.”

El agua del río se filtra en una primera fase con una gran rejilla que detiene los objetos y restos de grandes dimensiones y, en una segunda fase, con un dispositivo que se centra en los residuos de menor tamaño.

Los residuos recuperados en nuestras instalaciones se separan y reciclan: el plástico se reutiliza y los residuos que se pueden quemar se convierten en combustible para la industria.

Juntos por el cambio

En Estados Unidos, las personas que trabajan en la sede general de Enel Green Power North America de Andover son conocidas por las comunidades locales por los días que pasan todos los años limpiando parques y ríos de residuos y plástico.

“Todos los años decenas de voluntarios de EGP participan en la limpieza de las orillas del río Merrimack en Massachusetts y la empresa participa activamente en el proyecto Clean River Project.”

Al otro lado del charco, en Italia, es casi una costumbre que las personas que trabajan en la sede general de EGP participen en las jornadas organizadas por Legambiente para limpiar los parques públicos y las playas.

En el parque municipal Ponte Vecchio, a orillas del río Aniene y en la costa del Tirreno de Capocotta los voluntarios de EGP y Legambiente trabajaron codo con codo para limpiar de plástico y basura las zonas de césped, las playas, las dunas y el mar.

“En 2017, más de 160 personas dedicaron su tiempo a días de voluntariado para el cuidado del bien común y del territorio de Roma y alrededores.”

Un compromiso personal y compartido para cuidar el medio ambiente y para proteger ecosistemas y espacios públicos verdes. Una manera simple para contener la marea de plásticos y basura que amenaza muchos territorios por abandono y por falta de responsabilidad y de perspectiva de aquellos que contaminan.