Osmose: la energía tiene un nuevo equilibrio

Publicado martes, 8 de mayo 2018

“La innovación es la piedra angular del desarrollo del sistema eléctrico europeo, que está llamado a aumentar en eficiencia y flexibilidad más que en nuevos MW de potencia y en nuevas instalaciones.”

La integración de tecnologías renovables, sistemas de almacenamiento energético, soluciones digitales y sistemas inteligentes de gestión y distribución representa el objetivo definitivo que se desea conseguir para aumentar el papel de las fuentes renovables y optimizar el consumo.

La innovación como práctica habitual

Enel Green Power participa en Osmose aportando su experiencia en la innovación y poniendo a disposición el parque eólico y de acumulación energética de Potenza Pietragalla. Estas instalaciones de energía renovable demuestran sobre el terreno una comprobada experiencia de integración perfecta entre sistemas de almacenamiento y energías renovables.

“El parque de EGP cuenta con el récord de haber sido el primero de su clase en Italia. Actualmente, gracias al proyecto Osmose, apuesta por cosechar, a pesar de su corta historia, otro resultado de éxito.”

Inaugurado en 2015 en la región italiana de Basilicata, el parque de Potenza Pietragalla representa un importante paso para todo el sector tecnológico de la energía eólica y, más en general, para las energías renovables.

Las instalaciones de almacenamiento de 2 MW/2 MWh están integradas en el parque eólico para compensar la aleatoriedad intrínseca del viento, contribuyendo a garantizar la estabilidad de la red eléctrica.

Las características innovadoras de nuestras instalaciones se realzan y aplican, proporcionando de esta manera en tiempo real servicios de ajuste de la red de transmisión de la electricidad a Terna. Asimismo, las instalaciones estarán coordinadas con otras plantas de energías renovables y con algunos cargos industriales en zonas habilitadas para servicios de respuesta a la demanda, para demostrar una modalidad avanzada y flexible de gestión de la red eléctrica capaz de aprovechar al máximo el uso de energías renovables pero que funcione siempre dentro de los límites de carga del sistema.

Tras la energía eólica y el almacenamiento, la hidroelectricidad también entra en el mix

La lógica de la innovación que sienta las bases de Osmose se hace eco en su sigla y en el proceso de ósmosis que ocurre cuando dos soluciones líquidas de distinta concentración se impregnan entre sí para conseguir el equilibrio.

“La flexibilidad y el equilibrio eficiente entre oferta y demanda de electricidad se consiguen gracias al mix de soluciones tecnológicas y digitales que se integran directamente en las plantas de energías renovables.”

Todas las actividades y las pruebas de demostración previstas en la central de Potenza Pietragalla tienen el objetivo de conseguir el equilibrio perfecto entre demanda y oferta de energía. Además de eso, Osmose aspira a conseguir otros objetivos durante su duración.

En el proyecto europeo se incluye la experimentación de nuevas modalidades de gestión de servicios de reglamentación secundaria transfronteriza entre Italia y Eslovenia mediante el uso de la central hidroeléctrica de bombeo de San Fiorano, gestionado por Grupo Enel. Más en concreto, la planta de San Fiorano formará parte del control y evaluación en tiempo real del mercado energético transfronterizo cuyo objetivo consiste en mejorar el equilibrio de la conexión entre las redes eléctricas de ambos países.

Una colaboración internacional

El proyecto Osmose espera definir y aplicar otras funciones al sistema de control avanzado entre 2018 y 2019, para realizar posteriormente la experimentación en 2020 y divulgar los resultados en 2021.

“Como testigo del marco europeo del proyecto encontramos la composición del consorcio de Osmose, en la que, junto a Enel Green Power y Enel Producción hay un amplio número de socios internacionales.”

Además de una composición totalmente respetable, compuesta por seis operadores europeos de transmisión, entre los que se encuentran RTE y Terna, también participan en el proyecto las multinacionales ABB, IBM y Schneider Electric, junto con 5 empresas eléctricas, suministradores digitales y de servicios, fabricantes de sistemas de almacenamiento y 11 centros universitarios de investigación.