Etiopía: con EGP ve la luz la nueva era energética

Publicado miercoles, 8 de agosto 2018

“Estamos muy contentos de invertir en Etiopía para responder a su demanda energética con nuestras competencias en el sector de las energías renovables y contribuir a fomentar el desarrollo del país, apoyando a la vez a las comunidades locales con nuestras iniciativas de sostenibilidad.”

– Antonio Cammisecra, Director ejecutivo de Enel Green Power

La energía proveniente de fuentes renovables supone una gran oportunidad de crecimiento sostenible para Etiopía. Y es que, aunque el país sea uno de los más dinámicos de todo el continente africano desde el punto de vista económico, posee uno de los índices de electrificación más bajos, una condición que lo convierte todavía en una tierra de grandes contrastes.

Se acabó la oscuridad

Etiopía cuenta con algo más de 100 millones de habitantes, de los cuales casi el 60 % no tienen todavía acceso a la electricidad.

A pesar de que en los últimos años el gobierno de Addis Abeba haya realizado un gran avance para electrificar el país, sobre todo en las zonas remotas y rurales los apagones están al orden del día.

Es lo que ocurre por ejemplo en el hospital St. Luke de Wolisso, construido en el año 2000 por la ONG italiana «Médicos con África Cuamm».

Wolisso es una pequeña ciudad de 40.000 habitantes a 120 km al suroeste de Addis Abeba y el St. Luke es uno de los pocos hospitales de la zona, además de ser un centro sanitario de excelencia en Etiopía: su zona de influencia llega a las 430.000 personas y cada año se realizan 93.000 visitas ambulatorias, 11.500 ingresos y casi 3.300 partos asistidos, de los cuales un 40 % tiene complicaciones.

El hospital intenta enfrentarse a las interrupciones eléctricas mediante el uso de 2 generadores diésel de 100 kW cada uno, que sin embargo no pueden funcionar a la máxima eficiencia, no son sostenibles ni para el hospital ni para el medio ambiente y no evitan los daños a la maquinaria hospitalaria que causan las interrupciones eléctricas y las bajadas de tensión.

Por esa razón, en colaboración con Cuamm, hemos decidido instalar en el St. Luke un innovador sistema con una instalación híbrida fotovoltaica con baterías —160 kW, 200/320 kWh— capaz de gestionar en tiempo real los flujos de energía y garantizar la continuidad del suministro eléctrico, así como de proporcionar un ahorro económico para el hospital, cantidad que se podrá reinvertir en servicios sanitarios para la comunidad. En la actualidad se están construyendo las instalaciones que se pondrán en funcionamiento a partir del mes de agosto.

De esta manera los generadores diésel se usan únicamente lo justo y necesario, con un gran beneficio tanto para el medio ambiente como para las cuentas del hospital. 

“Las vacunas y los fármacos básicos necesitan electricidad constante que, por desgracia, no se puede obtener de la red nacional. La solución en la que hemos trabajado junto con Enel Green Power, compuesta por una red fotovoltaica y una instalación de almacenamiento, garantiza un impacto positivo inmediato para muchos niños y muchas madres que reciben tratamiento y vacunas.”

– Padre Dante Carraro, director de Médicos con África Cuamm

Lo que se ha hecho en Wolisso se enmarca en los objetivos de desarrollo sostenible de la Agenda 2030 de la ONU, de los cuales Enel se ha comprometido formalmente especialmente en 4: acceso a la energía, educación, empleo y desarrollo económico sostenible y acciones por el clima.

Se trata de unos objetivos que EGP ha incluido en su estrategia de negocios, con el fin de conseguir un desarrollo realmente sostenible que proteja el medio ambiente y las comunidades en las que opera.