EGP acelera el paso hacia la transformación energética y la sostenibilidad medioambiental

Publicado martes, 27 de noviembre 2018

“Queremos ser la solución inteligente, ganadora, económica y sostenible. Pero para conseguirlo, hay que ser muy humildes, porque vivimos en un sector que está experimentando una expansión fuerte y dinámica y un cambio continuo.”

– Antonio Cammisecra, Director Ejecutivo de Enel Green Power

De los feed-in-tariff a las subastas de energía

En un contexto de creciente complejidad, es necesario mantenerse al día para seguir creciendo. La Agencia Internacional de la Energía (IEA) afirma que a medida que el centro de gravedad de la demanda de energía se desplaza hacia las economías emergentes y el coste de la tecnología sigue disminuyendo, las energías renovables cubren casi la mitad de la nueva capacidad de generación de electricidad, gracias al empuje de Asia, Europa y Norteamérica.

«Habíamos imaginado que los costes bajarían, pero no tan rápido ni tanto», dijo Roberto Deambrogio, jefe de comunicación de Enel en la actualidad. Menores costes de generación, más almacenamiento, más flexibilidad y disponibilidad son algunos de los factores que aceleran la transición energética en curso.

El modelo de venta de las energías renovables también está cambiando: de un sistema con muchas subvenciones a las subastas de energía y los Power Purchase Agreement (PPA): acuerdos a largo plazo entre productores de energía y clientes.

En estos años empieza el interés de las empresas, sobre todo de las grandes multinacionales del sector de la alta tecnología, por un mundo cada vez más sostenible, impulsadas tanto por la conveniencia económica como por un menor riesgo, pero también por una mayor atención de los consumidores a las cuestiones medioambientales. Se trata de un cambio total de mentalidad, en el que desaparece la relación tradicional entre vendedor y comprador de energía y se crean nuevas colaboraciones a largo plazo, de hasta 20-25 años, en favor de la sostenibilidad.

Además de la evolución de los negocios, entre 2013 y 2015 también cambia en Enel Green Power la forma en que la empresa mira y protege el planeta. Se establece un nuevo modelo, ahora basado en la sostenibilidad, que integra e innova el anterior enfoque de la responsabilidad social corporativa (corporate social responsibility, CSR) que había guiado al Grupo hasta entonces.

Se trata del modelo «Creación de valor compartido» (Creating shared value, CSV), desarrollado en 2011 por Mark Porter y Mark Kramer, en el que la sostenibilidad se convierte en la estrella polar a seguir en cada decisión y en un enfoque estratégico en las áreas de concepción, diseño, construcción y gestión de centrales. Cada una de estas fases se caracteriza por una atención particular a la protección del medio ambiente, el uso racional de los recursos, la promoción de la salud y la seguridad en el trabajo, la economía circular y la creación de nuevas oportunidades de desarrollo para las comunidades locales.

El cambio hacia la creación de valor compartido

Uno de los pasos clave para la aplicación del modelo CSV es el modelo de obras sostenibles, un conjunto de buenas prácticas y procedimientos en continua evolución diseñados para atenuar el impacto de las obras de construcción y establecer sinergias con las comunidades que en todo el mundo acogen a EGP.

Una de las primeras aplicaciones de las «obras sostenibles» se realiza en la nueva central geotérmica de Bagnore 4, en Toscana, donde en esos años se realizan las primeras pruebas para reducir el ruido e integrar la central en el territorio.

En lo que respecta a la sostenibilidad, uno de los primeros proyectos tuvo lugar en India, junto con el Barefoot College de Tilonia, en el estado de Rajasthan, donde enseñamos a mujeres de lugares remotos de 9 países latinoamericanos a construir, instalar y operar mini instalaciones solares.

De esta manera, las mujeres adquieren habilidades técnicas, aprenden un trabajo y, una vez de vuelta en sus localidades de origen, las «ingenieras solares» están listas para transformar sus vidas y las de sus comunidades.

El reto de los sistemas de almacenamiento de energía

En sus primeros años, EGP fue consciente de que no puede haber crecimiento sin innovación. Y en el campo de las energías renovables, el nuevo reto en los años 2013 a 2015 es conseguir que sean cada vez más fiables aquellas fuentes que por naturaleza no pueden serlo, como el sol y el viento. Así nacieron las primeras centrales de almacenamiento de EGP.

En 2015, primero en el parque eólico de Pietragalla, en Basilicata, y luego en el parque solar de Catania 1, se instalan las primeras baterías de gran tamaño para almacenar la energía y hacer que esté disponible cuando sea necesario.

El siguiente paso es cruzar el Atlántico y volar a Chile, donde el know-how adquirido permite crear en Cerro Pabellón, en la parte chilena del desierto de Atacama, una innovadora microrred con un alto contenido tecnológico que, gracias a un sistema híbrido de almacenamiento de energía, basado en baterías de iones de litio y almacenamiento de hidrógeno, es capaz de proporcionar energía limpia al campamento base que alberga a los técnicos de EGP que trabajan en la cercana central geotérmica.

Cerro Pabellón, en particular, se convierte en esos años en una central de récord: además de albergar el innovador sistema de almacenamiento, es también la primera central geotérmica de Sudamérica y la primera del mundo construida a 4.500 metros sobre el nivel del mar.

Sin salir del país andino, en la región desértica de Atacama, se iniciaron en estos años las obras de la primera central solar del país, la de Diego de Almago: 225.000 módulos, en su mayoría de capa fina provenientes de la fábrica 3SUN de Catania, con una potencia instalada de 36 MW.

La expansión de EGP no conoce límites y se construyen centrales de tamaño inimaginable hasta entonces. «Desde 2014, EGP ha crecido a un ritmo vertiginoso y cientos de personas han venido de otras áreas de Enel. Todos querían venir a trabajar aquí», dice Roberta Bonomi, encargada de Recursos Humanos de EGP durante aquellos años y Country Manager de Brasil y Uruguay en la actualidad.

Pero el crecimiento de EGP también relaciona a dos países aparentemente muy lejanos: Brasil, donde se inicia la construcción de la central hidroeléctrica de 105 MW en Apiacás, y Sudáfrica, donde nos adjudicamos 425 MW de energía eólica en la cuarta fase de la licitación de energía renovable REIPPPP (Renewable Energy Independent Power Producer Procurement Programme), promovida por el Gobierno sudafricano y nos convertimos en uno de los principales operadores de energía verde del país.

“Al principio, para EGP el extranjero era Rumanía, poco después, Grecia y luego España. Pero fueron Brasil y Sudáfrica los que nos hicieron sentir el cambio y la internacionalización. Brasil y Sudáfrica representaron dos momentos importantísimos.”

– Umberto Magrini, responsable de E&C de Enel Green Power

Un cambio en lo más alto

La fase de crecimiento de Enel Green Power también coincide con un cambio en la alta dirección, con el nombramiento de Francesco Venturini como director general en lugar de Francesco Starace, que se convierte en director general del Grupo. 

“En ese momento teníamos que escalar, escalar y seguir escalando cada vez más: estábamos convencidos de que éramos los mejores del mundo.”

– Francesco Venturini, director ejecutivo de Enel X

En todo el mundo, en medio de grandes luces y sombras, a finales de 2015 Enel Green Power gestiona 11 GW de capacidad instalada, genera 33,6 TWh de energía y está presente en 23 países con la perspectiva concreta de expandirse hacia Marruecos y Perú.

El camino hacia el liderazgo en el sector de la energía renovable ya está allanado. 

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