Agrovoltaica: un nuevo uso del suelo a la sombra de los paneles fotovoltaicos

Published on martes, 30 abril 2019

“El desarrollo de la energía solar de bajo impacto, que incluye la presencia de vegetación autóctona y de insectos polinizadores, ofrece numerosas ventajas al ecosistema, eficiencia operativa y promueve relaciones positivas con las partes interesadas.”

– Marcus Krembs, responsable de sostenibilidad, Enel Green Power North America

Las abejas autóctonas son beneficiosas para el medio ambiente

Antiguamente, la construcción de una gran central solar requería un cambio importante en el suelo, por ejemplo, nivelándolo y cubriéndolo con grava o césped.

Sin embargo, con la energía solar de «bajo impacto» diseñada por NREL y Enel Green Power, la construcción de una central resulta menos invasiva. Tras la instalación de los paneles fotovoltaicos, por ejemplo, se cultivan plantas autóctonas, flores y otras plantas medicinales para crear un hábitat apto para las abejas autóctonas y otras especies polinizadoras, en beneficio del ecosistema de su alrededor.

Las abejas autóctonas, así como las mariposas y las polillas, transportan el polen de una flor a otra, permitiendo la polinización y la formación del fruto. Una ventaja para las explotaciones cercanas y para los cultivos que dependen de la polinización, como la soja, que se benefician de este modo, no solo por la energía renovable, de la sostenibilidad de un parque solar. 

“Es increíble lo rápido que se ha difundido el conocimiento de este importante proyecto. Cada Estado con el que trabajamos quiere más información sobre este tipo de enfoque”

– Jordan Macknick, director de investigación del proyecto InSPIRE

La presencia de plantas autóctonas también supone un beneficio para la calidad del suelo. En comparación con la hierba y la grava, la flora local retiene mejor el agua, tanto en caso de fuertes lluvias como de sequía, y mejora la salud y la productividad del suelo.

Además de eso, la vegetación autóctona, si se selecciona correctamente, también requiere un mantenimiento y una siega menos intensos respecto a los enfoques tradicionales. De este modo se pueden reducir los costes de mantenimiento. 


La agrovoltaica es el futuro

En Minnesota y otros seis estados norteamericanos, el equipo de InSPIRE ha empezado a cultivar nueve mezclas de semillas diferentes y a estudiar su impacto en la temperatura y humedad del suelo. A la vez, los investigadores están intentando entender si la presencia de plantas afecta a la producción de energía y al mantenimiento con el paso del tiempo.

Pero los objetivos son mucho más ambiciosos. En Massachusetts, Arizona y Oregón, los investigadores están estudiando cómo pueden integrarse las centrales solares de «bajo impacto» con la agricultura.

Aunque a primera vista pueda parecer extraño, la sombra de los paneles solares permite un uso más eficiente del agua, además de proteger las plantas del sol durante las horas de más calor.

Los investigadores han llamado agrovoltaica a este nuevo método de cultivo, un neologismo eficaz que combina la agricultura y la energía fotovoltaica.

Estos investigadores afirman que la agrovoltaica no se puede aplicar a la agricultura monocultivo a gran escala, para la que se requieren grandes superficies y maquinaria pesada, pero sí que es cierto que los primeros resultados de la investigación sugieren que, en áreas cálidas y durante un período de tiempo largo, los paneles solares pueden ser útiles para aumentar el rendimiento de algunos cultivos.

En Arizona, por ejemplo, las cosechas de tomate cherry cultivado a la sombra de paneles solares han reducido la demanda de agua y han duplicado con creces el rendimiento.

Los investigadores creen que, en el futuro, la energía fotovoltaica puede ayudar a compensar el impacto de las condiciones climáticas extremas al reducir el uso de agua, aumentar la producción de alimentos y limitar los efectos negativos del calor en los paneles solares.

Además, para los agricultores, la combinación de la generación solar y el cultivo podría proporcionar una fuente de ingresos constante y representar una relación positiva a largo plazo con todas las partes interesadas.
 

El futuro de la energía solar según Enel Green Power

Tal y como reconoce el Objetivo de Desarrollo Sostenible (ODS) n.º 17 de las Naciones Unidas en su Agenda 2030, Enel Green Power es consciente de que la sostenibilidad solo puede lograrse si el sector privado, el sector público y los centros de investigación, como el NREL, colaboran estrechamente en la búsqueda de un ecosistema de soluciones innovadoras.

Pero además de proyectos como InSPIRE, Enel Green Power está trabajando en el PV Environmental Mitigation, cuyo objetivo es mejorar el impacto medioambiental de sus parques solares, recurriendo a start ups, universidades e innovadores.

Por otra parte, este año Enel Green Power ya ha aplicado en 182 centrales, que suponen 2/3 de toda su producción, el modelo de central sostenible, un proyecto para conseguir que sus centrales sean más sostenibles en las operaciones de O&M, reduciendo el impacto medioambiental, maximizando los beneficios sociales y la eficiencia de la central. El objetivo es abarcar toda la flota en 2020.

Gracias a estos proyectos, Enel Green Power apuesta por hacer cada vez más sostenibles sus centrales de energía solar, en beneficio de la biodiversidad, el territorio y la agricultura.