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El largo camino de EGP en Sudáfrica para conseguir que el país sea cada vez más sostenible

6 min.

El largo camino de EGP en Sudáfrica para conseguir que el país sea cada vez más sostenible

EGP, presente en el país desde 2012, opera en la actualidad siete centrales de energía renovable en Sudáfrica con una capacidad instalada de 520 MW, que se espera que superen los 1200 MW en los próximos años. Una historia de paciencia, tenacidad y confianza en el potencial de desarrollo sostenible del continente africano.

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La exploración es el motor que impulsa el crecimiento y la innovación. Y el espíritu pionero lleva caracterizando el ADN de Enel Green Power desde sus inicios, abriendo el camino hacia la internacionalización y hacia la búsqueda de nuevos proyectos que desarrollar y licitaciones en las que participar.

El caso de Sudáfrica es un ejemplo de la capacidad de expansión hacia nuevos mercados, incluidos los emergentes, gracias al ambicioso cambio de ritmo que el país del arco iris está experimentando en los últimos años para conseguir un cambio decisivo en su programa de política energética.
 

Sudáfrica, el ambicioso reto de la transición energética

En 2011, el Ministerio de Energía de Sudáfrica puso en marcha el Renewable Energy Independent Power Producer Procurement Programme (REI4P), un ambicioso programa que forma parte del más complejo Integrated Resource Plan del gobierno, con unos objetivos estimulantes: 17 800 megavatios provenientes de fuentes renovables de aquí a 2030, de los cuales 4300 MW estarán operativos ya en 2019 y otros 2000 MW en 2021; reducción de las emisiones de CO2 en 17,25 millones de toneladas, creación de más de 30.000 nuevos empleos y, sobre todo, un plan integral de apoyo al desarrollo socioeconómico del país.

Sudáfrica es tierra de grandes oportunidades, pero también de grandes contradicciones.

En 2011, Enel Green Power se preparó para la primera ronda de la REI4P, que supuso una forma de explorar el terreno y empezar a familiarizarse con un proceso administrativo y burocrático bastante complejo. El resultado no fue el esperado y, sin duda, muchos se habrían desanimado. Pero nosotros no.

En 2012, EGP participó en la segunda ronda y se hizo con su primera adjudicación, la concesión de 10 MW de energía solar fotovoltaica en Upington. Fue la primera pieza de nuestro puzzle energético sudafricano. Y en 2013 llegó el punto de inflexión. En la tercera ronda se le asignaron a EGP 6 proyectos eólicos y solares: Nojoli (88 MW) y Gibson Bay (111 MW), ambos parques eólicos en la provincia del Cabo Oriental y Adams (82,5 MW) en la provincia de Cabo Norte, Pulida (82,5 MW) en la provincia de Free State, Tom Burke (66 MW) en Limpopo y Paleishuewel (82,5 MW) en Cabo Occidental, todos ellos proyectos solares fotovoltaicos con un total de 313 MW.

Había llegado el momento de consolidar nuestra presencia en el país y sentar las bases para un futuro de desarrollo sostenible. Y fue así como nació el Country, con un equipo local que fue creciendo cada vez más para gestionar otros 5 proyectos eólicos (735 MW en total) gracias a la adjudicación de la cuarta ronda de 2015Nxuba, Oyster Bay, Garob, Karusa y Soetwater. Cuando estos dos últimos estén conectados a la red a finales de 2021, la capacidad eólica instalada de EGP en Sudáfrica superará los 900 MW.

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Una historia de tenacidad, escucha e integración

Sudáfrica está atravesando un momento especialmente complicado desde el punto de vista energético. Casi todas las centrales térmicas de carbón, que representan alrededor del 90 % de la capacidad total instalada en el país, están al final de su vida útil y algunas incluso han cumplido 50 años. El gobierno se ha comprometido a respetar los compromisos internacionales en materia de apoyo a la lucha contra el cambio climático, y la descarbonización es un paso obligatorio.

La economía, que ya está duramente afectada por la crisis económica que ha golpeado al país, con una tasa de desempleo que ha alcanzado casi el 30 %, sigue basándose en gran medida en la extracción y exportación minera, que sufre considerablemente para mantener un nivel adecuado de competitividad.

Invertir en Sudáfrica también supone prestar mucha atención a las cuotas de representación de los empresarios y de las comunidades locales, que tienen derecho a una participación mínima del 2,5 % en las acciones de la empresa que gestiona el proyecto. Asimismo, una cuota de entre el 2 % y el 7 % de los ingresos debe invertirse en proyectos a favor de las comunidades locales.

En Sudáfrica, cada elección, cada decisión y cada aprobación implica intercambio y diálogo a todos los niveles. Un proceso que puede parecer engorroso, pero que es, sin duda, necesario.

Hablamos de un contexto intrínsecamente complejo con problemas políticos, incertidumbre en la reglamentación y trabas burocráticas que han supuesto considerables retrasos una y otra vez en la ejecución de los proyectos de energías renovables asignados. El financial close de los proyectos de la tercera ronda se realizó con 6 meses de retraso, mientras que para la cuarta ronda se necesitaron más de 3 años desde la adjudicación hasta el cierre financiero.

Aceptamos el reto y decidimos salvar las dificultades abrazando el tejido social y cultural del país, entendiendo su mentalidad, respetando las estrictas trabas legislativas y escuchando las necesidades de las comunidades locales.

Nuestra suerte y nuestra mayor fuerza, como siempre, fueron las personas. Unos profesionales motivados, entusiastas y tenaces que utilizaron sus habilidades y adoptaron un enfoque «Glocal».
 

El espíritu italiano que destaca en Sudáfrica

Ese nuevo reto requería un alto nivel de excelencia tanto en la construcción de las centrales como en los equipos y en las tecnologías utilizadas.

Enel Green Power siempre ha izado el estandarte del espíritu italiano, caracterizado por su atención a los detalles, su cultura, su capacidad de adaptación, su imaginación y su destreza. Desde 2012 ha fomentado la exportación del conocimiento italiano y de los componentes utilizados en las centrales. El ejemplo más claro de ello fue el uso de los primeros paneles fotovoltaicos de la fábrica 3SUN de Catania (Sicilia), un polo de excelencia europea para la producción de paneles fotovoltaicos.
 

Un futuro marcado por el valor compartido

Con la importante inversión en proyectos a favor de las comunidades locales, las posibilidades de crear valor compartido han sido innumerables. Empezando por las oportunidades en materia laboral, con el uso constante de mano de obra y de proveedores locales durante toda la construcción de las centrales.

EGP ha fundado centros de formación profesional para técnicos especializados en el sector de las energías renovables, en los que han participado y se han formado más de 2000 nuevos profesionales, con una importante participación de mujeres.

Para dar un impulso a las zonas con una fuerte brecha digital, se ha organizado el suministro de WiFi gratuito y se han impartido cursos de formación tecnológica. Siguiendo los pasos de Nelson Mandela, que consideraba la educación como la clave del desarrollo, hemos ofrecido energía renovable a varios centros escolares gracias a minisistemas fotovoltaicos, hemos otorgado becas y hemos impulsado programas de alimentación para el alumnado.

Todo ello sin olvidarnos de la salud, con el ejemplo del Centro de Salud de Sandveld, la clínica ambulatoria de servicios médicos básicos para satisfacer las necesidades de la comunidad de Paleisheuwel inaugurada hace unos pocos meses.
 

La innovación aplicada impulsa el crecimiento

Todos estos nuevos horizontes requieren unos procesos innovadores. Desde los primeros proyectos eólicos y solares hasta los últimos en Karusa y Soetwater, EGP ha utilizado herramientas para la comprobación en tiempo real de la situación de las centrales. Por otra parte, la digitalización de los sistemas permite la supervisión continua y el respaldo a distancia de todas las actividades. Además, el seguimiento inteligente permite a los técnicos llevar a cabo rápidos controles de calidad y de comprobación de los componentes de los aerogeneradores.

El uso de estos procesos y herramientas permite una recopilación de datos más rápidaprecisa y fiable, mejorando la calidad del trabajo y facilitando la comunicación entre los equipos dentro y fuera de los parques.

Sudáfrica fue el campamento base y ahora es la estrella que guía las energías renovables en el continente africano. Se trata de un reto que Enel Green Power se ha marcado que, un megavatio tras otro, estamos demostrando ser capaces de conseguir y que nos ha permitido seguir siendo hasta ahora el primer operador privado de energías renovables en Sudáfrica y en todo el continente. 

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