• {{currentSearchSuggestions.title}}
  • {{currentSearchSuggestions.title}}
{{navigationCta.name}}
4 min.

El Día Internacional de la Biodiversidad y nuestro compromiso concreto para proteger la variedad de especies

Del bosque seco colombiano a los periquitos de frente roja, día a día corremos el riesgo de perder un patrimonio único e indispensable para la conservación del equilibrio del planeta. Descubre nuestros proyectos de protección de la biodiversidad

{{ item.title }}
{{ item.content }}

Es difícil imaginar un bosque sin el chasquido de las hojas o el canto de los pájaros. O imposible pensar en un río sin peces o en un prado sin el color y el olor de las flores. Sin embargo, más de la mitad de las especies que habitan sobre la faz de la Tierra corren el riesgo de extinguirse antes de que termine este siglo.

Esta es la alarma lanzada con ocasión del Día Internacional de la Biodiversidad, que alcanza su 25.ª edición. Esta jornada, que se celebra cada 22 de mayo, nos invita a actuar ahora para conservar la variedad de especies para las generaciones futuras. Y es que la sobreexplotación de los recursos, la reducción de los hábitats naturales, la contaminación y el cambio climático representan una amenaza cada vez más temible para el futuro de nuestro planeta.

 

Medidas concretas para la protección de las plantas y los murciélagos en España

Enel Green Power —que convive codo con codo con la naturaleza a diario para producir energía renovable y alimentar una senda de desarrollo sostenible— lleva a cabo medidas concretas a diario para proteger los ecosistemas y los hábitats naturales en las áreas donde la empresa está presente.

En España, cerca de nuestro parque eólico de Castelo, en Galicia, se han descubierto decenas de ejemplares de silva-pando (Centaurea Ultreiae), una especie vegetal en peligro. Para protegerla y fomentar su difusión, encargamos un estudio que finalizó con la plantación de 220 ejemplares en un área protegida de unos 2000 m2.

Con el proyecto Endesabats —en colaboración con Endesa— estamos estudiando las colonias de murciélagos que tienden a anidar en los techos de las centrales hidroeléctricas españolas. Gracias a la colaboración con el Laboratorio de Biodiversidad y Conservación Animal del Centro Tecnológico Forestal de Cataluña estamos desarrollando un programa para mejorar las condiciones de supervivencia de la especie.

 

La agrovoltaica y el control de la biodiversidad se abren paso en Norteamérica

La coexistencia de las centrales renovables y el territorio es un tema que EGP se toma muy en serio. En Norteamérica, Enel Green Power acoge en tres de sus centrales de Minnesota (Atwater, Chisaco e Eastwood) a los investigadores del Laboratorio Nacional de Energías Renovables que trabajan en InSPIRE, Innovative Site Preparation and Impact Reductions on the Environment. El proyecto pretende estudiar la integración entre los paneles solares y las especies vegetales.

Gracias al proyecto InSPIRE, en la construcción de un parque fotovoltaico —tras la instalación de los paneles— se cultivan en el mismo emplazamiento plantas autóctonas, flores y plantas medicinales. De esta manera se recrea un hábitat para las abejas y otras especies polinizadoras que beneficia a todo el ecosistema circundante. Además, la sombra de los paneles solares favorece el cultivo de hortalizas que, resguardadas del sol en las horas de más calor, necesitan menos agua para crecer.

En México trabajamos con universidades y centros de investigación en un amplio proyecto de control de la biodiversidad. Los principales estudios que se desarrollan actualmente, sobre cuya base se crearán minuciosos protocolos, implican la observación y protección de especies animales en peligro: el lince, la tortuga de Texas, la mariposa monarca, varias especies de lagartos (uta stansburiana y uma exsul), aves y lepidópteros. 

{{ item.title }}
{{ item.content }}

Tierra, agua y cielo en Latinoamérica

La zona de la central hidroeléctrica de El Quimbo, en Colombia, ha sido objeto de varios proyectos de protección de la biodiversidad. El primero fue el gran proceso de reforestación del bosque seco tropical colombiano, un proyecto en varias etapas que comenzó en 2015 y que abarcará una superficie de más de 11.000 hectáreas. En este momento, Enel Green Power ya ha plantado cientos de miles de árboles y ha contribuido a la construcción de un centro de investigación abierto al público y a la creación de la reserva natural Cerro Matambo.

Sin salir de la zona de El Quimbo, gracias a la colaboración con la Universidad Surcolombiana, hemos prestado nuestro apoyo al proyecto de repoblación piscícola del río Magdalena con más de 200.000 ejemplares de alevines de especies en peligro de extinción. Y tampoco han faltado las medidas para proteger las aves. Gracias a la conservación y recreación de sus hábitats naturales se ha podido proteger a los periquitos de frente roja (Psittacara wagleri) y a los loros reales amazónicos (amazona ochrocephala).

En Chile hemos puesto en marcha un proyecto de supervisión del desarrollo vegetal en la zona de Paposo (en el desierto costero de Taltal) y un programa de conservación del paíño ahumado (Oceanodroma Markhami). El primero permitió el estudio de especies vegetales endémicas únicas en el mundo, que podrían clasificarse como prioritarias para la conservación. Por otra parte, gracias al segundo se han podido tomar medidas concretas para proteger a una de las aves marinas menos conocidas.

Por último, cerca del parque eólico Delfina, en Brasil, se está llevando a cabo un proyecto de investigación para cartografiar las zonas de movimiento de los jaguares y los pumas (Panthera onca y Puma concolor) utilizando tecnologías innovadoras de vigilancia por satélite y collares equipados con GPS. El proyecto pretende entender mejor el comportamiento en la naturaleza de estos animales salvajes y, por consiguiente, su conservación, entre otros aspectos mediante la sensibilización de la población local sobre la importancia de la protección de esta especie y la identificación de las zonas por las que suelen merodear los felinos, así como de aquellas zonas de peligro por presencia humana. Gracias al programa se ha podido reducir el conflicto entre el ser humano y el jaguar.

En Australia, una tierra rica en biodiversidad en gran parte intacta, estamos cuidando una zona de más de 3000 hectáreas de tierra cerca de nuestro parque solar de Bungala. Se trata de un territorio muy peculiar, donde coexisten una zona predominantemente desértica —hábitat de muchos pequeños marsupiales, reptiles y aves— y una zona pantanosa salobre, un ecosistema natural de gran importancia para la biodiversidad rica en especies vegetales vulnerables.

Gracias a estos y a otros proyectos financiados en todo el mundo en los últimos años, seguimos recorriendo a diario la senda de nuestro modelo de desarrollo sostenible, respetuoso con el medio ambiente y con la extraordinaria variedad de especies que viven en la naturaleza.

Esta página web utiliza sus propias cookies de análisis y creación de perfiles, así como las de terceros, para enviarte publicidad de acuerdo con tus preferencias. Al cerrar este banner, desplazarte por esta página, hacer clic en un enlace o navegar de cualquier otro modo, aceptas el uso de las cookies. Si quieres recibir más información o denegar el consentimiento para todas o algunas cookies, consulta la política de cookies. Aceptar y cerrar