El camino para acceder a la energía pasa por las renovables

Pubblicato lunedì, 23 ottobre 2017

“La buena noticia es que la convergencia entre voluntad política y reducción de gastos tecnológicos están acelerando el progreso.”

– Fatih Birol, Direttore ejecutivo Agencia Internacional para la Energía

Centrarse en el África Subsahariana, factor de especial importancia contenido en el informe, muestra el potencial de desarrollo que el acceso a las formas modernas de energía puede abrir en el Continente y subraya también los beneficios del acceso a la energía en cuestiones de género, aspectos sociales y sanitarios y cambio climático.

Entre los oradores en el panel de discusión sobre el estudio de la AIE estuvieron presentes Antonio Cammisecra, CEO de Enel Green Power, llamado para actuar conjuntamente con personalidades como Zied Ladhari, Ministro de Desarrollo, Inversión y la Cooperación Internacional de Túnez, Amani Abu- Zeid, comisario para la Infraestructura y Energía de la Unión Africana, y Pierre Guislain, vicepresidente del Banco Africano de Desarrollo.

Un logro histórico "al alcance de la mano"

El informe de EIA es parte de la serie World Energy Outlook 2017 y ofrece una descripción general del estado actual de la llamada energy devide en 140 países, incluyéndolo en un análisis detallado de la evolución histórica del fenómeno.

El estudio muestra que el número de personas que viven sin la posibilidad de utilizar la electricidad de forma constante ha disminuido significativamente desde el comienzo del nuevo milenio: de 1.600 millones en 2000 se ha pasado a 1.100 millones en 2016.

“En el mundo todavía hay más de mil millones de personas que no tienen acceso a la energía. Según la Agencia, el objetivo de llevarles electricidad «está a la mano».”

En el escenario global, los Países de Asia han tomado las medidas más importantes para reducir el energy devide. Según la AIE, muchos países de la región podrían garantizar el pleno acceso a la electricidad para toda la población para 2030

India podría lograr el objetivo en los primeros años de la próxima década, habiendo sido capaz de proporcionar acceso a la red a quinientos millones de personas desde el 2000 hasta hoy.

El África subsahariana, por otro lado, tiene un largo camino por delante porque los avances recientes, que no han fallado, hacen augurar mejoras sustanciales a mediano y largo plazo.

El papel clave de las energías renovables

Los datos revelan que pronto el desarrollo económico de las siete principales economías emergentes superará la de los Países del G7 al introducir un claro elemento de discontinuidad con respecto a las tendencias de crecimiento y el equilibrio de los mercados mundiales.

Como lo demuestra la inclusión del acceso a la energía limpia entre los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas, la disminucción de la energy devide

está jugando un papel clave en la construcción de un futuro de crecimiento económico, empleo y bienestar para la las comunidades que todavía están excluidas de los servicios esenciales de salud, educación y trabajo.

El estudio AIE mapea el camino recorrido hasta ahora. La reducción de la energy devide en los Países menos desarrollados se llevó a cabo en el pasado reciente con el uso de combustibles fósiles y, por lo tanto, con obvios efectos negativos sobre el clima y las emisiones de CO2.

Desde el año 2000, la carrera para asegurar el acceso a la energía a toda la población de la Tierra pasó el mando a las fuentes limpias: hoy son las renovables que impulsan todo el proceso.

En su discurso, Antonio Cammisecra enfatizó en particular la importancia de las fuentes renovables para enfrentar los desafíos del crecimiento demográfico y el surgimiento de las llamadas mega-ciudades.

La competitividad de las energías renovables es un problema real hoy, y para el CEO de EGP en los Países emergentes y africanos, lo que se necesita es un marco regulatorio claro para atraer inversiones.

“En los últimos cinco años, más de un tercio de las nuevas conexiones ha sido "ecológico" y para 2030 las renovables estarán destinadas a proporcionar nuevos accesos eléctricos a tres cada cinco personas.”

El caso "Energía para todos" incluido en el Informe muestra que el acceso universal a la energía para 2030 requeriría una inversión de $ 31 mil millones al año, equivalente a menos del 2% de la inversión energética mundial. Y la mayoría de estos recursos deberían reservarse para la energía verde y dirigirse hacia el África subsahariana.