África será la nueva América

Publicado lunes, 12 marzo 2018

“Para afrontar la creciente demanda de electricidad, del fenómeno de la construcción y para resolver el problema del acceso a la energía eléctrica que afecta a centenares de millones de personas en el continente, la respuesta más rápida, sostenible y competitiva son las plantas renovables a escala industrial conectadas a la red.”

– Antonio Cammisecra – CEO Enel Green Power

Según las previsiones, el crecimiento anual medio de energías renovables en África será de unos 8 GW hasta 2022, con la energía solar fotovoltaica como principal protagonista, con unos 15 GW que se instalarán en los próximos años. La energía hidroeléctrica, por su parte, debería llegar a producir unos 13 GW, seguida por la eólica, con 10 GW.
 

Un continente rico en recursos

El continente africano ofrece oportunidades interesantes para aquellos que estén dispuestos a aceptarlas.

África tiene un enorme potencial de desarrollo para todas las tecnologías renovables gracias a la disponibilidad de recursos distribuidos entre las distintas regiones, de los hidroeléctricos a los solares, pasando por el viento y los geotérmicos en algunos países específicos como Kenia y Etiopía.

“La riqueza de recursos naturales en África unida al descenso de los costes de la tecnología renovable que hemos observado en todo el mundo en los últimos años favorecerá la creación de inversiones a escala industrial, sobre todo para la tecnología eólica y solar.”

– Antonio Cammisecra – CEO Enel Green Power

En efecto, con los datos en la mano, el coste de las turbinas eólicas ha disminuido en casi un tercio desde 2009, y el de los paneles solares en un 80 % y se prevé una reducción aún mayor.
 

Los factores que permiten el desarrollo de las renovables

Es cierto que existen algunos obstáculos. La inestabilidad política y la inexistencia de un marco regulador estable y claro son dos de las principales trabas para la entrada de inversores internacionales.

No obstante, es cierto que cada vez son más los países que están incluyendo en sus políticas industriales esquemas reguladores que incentivan las inversiones privadas en las energías renovables. Sin embargo, para atraer inversiones internacionales, esos marcos reguladores deben ir acompañados de estructuras financieras adecuadas para reducir el riesgo para el propio inversor; un ejemplo de esto es Scaling Solar, el programa impulsado por el Banco Mundial, capaz de ofrecer oportunidades interesantes de negocios en los mercados emergentes.

En esta línea, el foro en la universidad milanesa también ha supuesto una magnífica oportunidad para interactuar con representantes del sector público y privado africano y sentar las bases para una colaboración estrecha y abierta.

Otro aspecto que no hay que olvidar es el de las infraestructuras. A pesar de su gran extensión, África tiene menos kilómetros de líneas de transmisión por cabeza en comparación con otras zonas del mundo. La longitud máxima de la transmisión en África es de poco más de 100.000 km. Es muy poco si pensamos que solamente Brasil tiene una red de transmisión más larga que la de África, y que la de Estados Unidos es más del doble de grande. La situación es aún más dramática si comparamos los kilómetros de línea con la población del continente.

“Construir más líneas de transmisión y reforzar las que ya existen es una parte esencial de la expansión del sector eléctrico africano. Los gobiernos tienen que crear esquemas similares a los que se han realizado en el sector de la generación para atraer inversiones privadas también para la transmisión.”

– Antonio Cammisecra – CEO Enel Green Power

Superar los obstáculos estructurales y normativos será la manera más conveniente y sostenible para impulsar el desarrollo del continente y resolver el problema del acceso a la energía para todos.