• {{currentSearchSuggestions.title}}
  • {{currentSearchSuggestions.title}}

Almacenamiento

Almacenamiento

Cuando la naturaleza decide descansar, los sistemas de almacenamiento entran en funcionamiento para ayudar a las energías renovables a realizar su labor. El almacenamiento de energía es la clave para añadir valor a la energía sostenible

¿Qué es el almacenamiento?

El aliado de las renovables

Las energías renovables están inevitablemente sujetas a variaciones de disponibilidad. El viento y el sol, por ejemplo, son por naturaleza impredecibles y, por lo tanto, no son programables. Para aprovechar la fuerza de los vientos, el dios griego Eolo decidió encerrarlos en un ánfora. Helios, por su parte, distribuía la alternancia de la luz y la oscuridad tirando del Sol con su carro alado.

En la actualidad, dejando a un lado las historias mitológicas, gracias al progreso tecnológico es posible transformar en realidad lo que en el mundo antiguo solo estaba en manos de los dioses: acumular energía eólica y solar para que esté disponible las 24 horas del día. Y todo gracias a los sistemas de almacenamiento de energía.

Los sistemas de almacenamiento son fundamentales para el futuro de la energía renovable. Su labor consiste en almacenar la electricidad y ponerla a disposición cuando más se necesita, actuando como una balanza entre la oferta y la demanda y ayudando a estabilizar la red. Las baterías, conectadas de manera secuencial, figuran en la actualidad entre los sistemas de almacenamiento de mayor uso (a excepción, evidentemente, de los sistemas hidroeléctricos de bombeo) y están experimentando toda una revolución tecnológica. Año tras año se introducen nuevos materiales y soluciones tecnológicas de vanguardia que garantizan una mayor eficiencia, unos costes más bajos y un enfoque design-to-recycle, cuyo objetivo es obtener un producto cada vez más sostenible.

Las proyecciones de desarrollo para los sistemas de almacenamiento son halagüeñas. Según el informe IRENA «Almacenamiento eléctrico y Renovables» de 2017, la posible duplicación de la implantación de las energías renovables para el período 2017-2030 deberá reflejarse en una triplicación de las existencias de electricidad disponibles en los sistemas de almacenamiento: de 4,67 teravatios hora en 2017 a un abanico de entre 11,89 y 15,72 TWh en 2030.

La historia del almacenamiento

Ingenio y evolución para el almacenamiento de energía

Acumulación de agua

En Egipto, con el fin de desviar el curso del Nilo para construir la ciudad de Menfis, se erige la primera presa conocida de la historia. El caudal se acumula y canaliza hacia los complejos sistemas de regado de la época, para transformar las regiones improductivas en fértiles llanuras.

La batería de Bagdad

En Persia se crea una vasija de terracota con un cilindro de cobre, que a su vez contiene una única barra de hierro. El arqueólogo alemán Wilhem König, que la analizó en 1938, afirmó que el objeto podría tratarse de la primera batería rudimentaria de la historia

Almacenar energía para defenderse

Para defender las fortificaciones medievales, se acumulan troncos o cantos rodados en la cima de las colinas o los muros. Cuando llegan los ataques, su potencial energía se libera, transformándose en energía cinética para atacar a los invasores en la línea de tiro.

La pila de Volta

El físico italiano Alessandro Volta construye el primer generador electroestático de la historia. La batería consiste en una columna de discos de zinc alternados con discos de cobre, separados por una capa intermedia de fieltro o cartón impregnada en agua salada.

De la primera pila seca...

El ingeniero francés Georges Leclanché fabrica la primera pila seca, es decir, sin contenido líquido, y, por lo tanto, más fácil de transportar y usar.

... a la solución de Weston

El químico inglés Edward Weston inventa una pila o celda húmeda de menor tamaño. La pila Weston se convertirá en el punto de referencia de los laboratorios para la calibración de instrumentos de medición como los voltímetros. 

Comercialización

En Columbia, la National Carbon Company comercializa la primera pila seca de Estados Unidos. 

Evolución y reducción

Se utilizan diferentes materiales para los nuevos tipos de baterías: zinc-aire (1914), metano (1936), mercurio (1942) y la primera pila alcalina (1950). El objetivo es fabricar productos cada vez más pequeños, capaces de adaptarse a múltiples usos.

La pila de botón

Se empiezan a comercializar las primeras pilas de mercurio. Las más comunes son las planas y redondas, típicas de los antiguos relojes de pulsera. 

Almacenamiento espacial

Se utilizan por primera vez células de combustible en las naves espaciales Géminis y Apolo de la NASA.

El padre del almacenamiento alternativo a las baterías

Entra en funcionamiento el primer sistema de almacenamiento CAES (Compressed-air energy storage), que utiliza la energía nuclear para comprimir e inyectar aire en dos cavidades de desplazamiento de 310.000 m³. 

Adiós al mercurio

Se prohíbe la pila Weston debido a los nuevos resultados de las investigaciones sobre la toxicidad del mercurio y el cadmio, presentes en ella en altas concentraciones. 

El primer almacenamiento comercial con baterías

El llamado Proyecto Barbados entra en funcionamiento en el mes de noviembre. Se trata del primer sistema de baterías de iones de litio conectado a la red eléctrica para uso meramente comercial.

El almacenamiento llega a Europa

Se inaugura en Alemania, cerca de Schwerin, el primer sistema de almacenamiento electroquímico de tamaño comercial en Europa. La planta alberga 25.600 baterías de iones de litio para acumular la producción no programable eólica y fotovoltaica.

Una solución cada vez más rentable

Bloomberg New Energy Finance certifica la tendencia a la baja de los costes de los parques solares y fotovoltaicos combinados con soluciones de almacenamiento. El precio medio de los sistemas de almacenamiento analizados (20 MWh de capacidad y 4 horas de almacenamiento) se ha reducido en un 40 % con respecto a 2018 y se espera una nueva reducción del 52 % para 2030. 

Cómo funciona el almacenamiento

La power bank de la red eléctrica

Los sistemas de almacenamiento con baterías son capaces de almacenar la electricidad producida por las centrales renovables. Su funcionamiento se puede comparar al de las baterías externas en miniatura que utilizamos para nuestros dispositivos a diario, que son capaces de convertir una reacción química en energía eléctrica, almacenando energía para liberarla cuando sea necesario. Como una power bank cuando nos estamos quedando sin batería en el teléfono.

Cuando la frecuencia de la red eléctrica disminuye debido a la alta demanda, el sistema de almacenamiento es capaz de empezar a suministrar la energía almacenada en unos pocos segundos. Si la frecuencia aumenta debido a una disminución de la demanda, la batería se carga con el exceso de energía. Una doble función crucial para la estabilización de las redes eléctricas.

La difusión de los sistemas de almacenamiento está estrechamente vinculada a la innovación tecnológica y a la sostenibilidad de los productos. Los tipos más utilizados en la actualidad se basan en sistemas de baterías de litio o de flujo, junto con otras tecnologías emergentes que harán que los sistemas de almacenamiento del futuro sean aún más eficientes y rentables.

Baterías de litio

Descubre más

Baterías de flujo

Descubre más

Más allá del litio

Descubre más
Ventajas del almacenamiento

Energía siempre disponible

Cada vez mayor disponibilidad y rentabilidad

La producción a gran escala de sistemas de baterías permite que el almacenamiento se afiance más rápidamente, garantizando un rendimiento cada vez mayor.

Hacia la transición energética

Gracias a los sistemas de almacenamiento, las energías renovables pueden conseguir un nuevo impulso, haciendo que el proceso de transición energética sea aún más rápido y esté listo para el futuro.

Servicios auxiliares

El almacenamiento permite ofrecer nuevos servicios para la seguridad del sistema eléctrico (reserva estática, regulación de la frecuencia, voltaje y restablecimiento) que hasta ahora eran exclusivos de las fuentes convencionales.

¿Sabías que...?

Rocas hechas añicos para acumular energía

Una batería... ¿con rocas hechas añicos? Parece ciencia ficción, pero la start up Brenmiller ha creado un sistema de almacenamiento de electricidad que constituye una pequeña obra maestra de la ingeniería renovable.

El sistema bGen™ permite almacenar energía a altas temperaturas gracias a unas rocas hechas añicos. La solución desarrollada se basa en un intercambiador de calor y un acumulador térmico.

De este modo, en el sistema de almacenamiento de energía no se utilizan sustancias o productos químicos peligrosos. El uso de este sistema de almacenamiento tiene emisiones cero, ya que para cargar la unidad de almacenamiento el sistema puede recibir calor o electricidad de varias fuentes para ponerla a disposición cuando sea necesario. 

Descubre las Energías Renovables

Energía eólica

Descubre más

Energía solar

Descubre más

Energía hidroeléctrica

Descubre más

Energía geotérmica

Descubre más

Energía marina

Descubre más
Este portal contiene cookies analíticos y de elaboración de perfil, propios y de terceros, para enviarte publicidad en línea con tus preferencias. Si quieres saber más o negar algún consenso a los cookies, consulta la política de cookies. Acepta y cierra